• 22 de junio 2010
  • CONOCIMIENTO – Como emprender en Internet: 22 de Junio
  • Parque de Innovación de La Salle. .
  • Avda. Valdermarín 81, 28023, Madrid

CONOCIMIENTO – Como emprender en Internet: 22 de Junio

con Jerome Engel, Gustavo Garcia Brusilovsky y David Martín



Crear una nueva empresa para crecer

Sin ComentariosPublicado por Jose Trecet el 30 de Noviembre

Existen numerosas formas de para organizar el crecimiento de la empresa y como siempre lo más imporante es planificar el modelo que se aplicará cuando llegue el momento deseado de expansión. Por tradición, la mayoría de pequeños empresarios apuesta por una misma sociedad a la que se van añadiendo sucesivas divisiones o áreas de negocios. Se trata hasta cierto punto de la estrategia más lógica, sobre todo si lo que se pretende es aligerar la carga administrativa que cae sobre el empresario. Sin embargo, esta no tiene por qué ser siempre la mejor alternativa.globos

Frente a este tipo de estructura se puede optar por una algo más compleja, aunque sólo sea por la forma: crear sucesivas empresas para cada nueva área de negocio. Es decir, formar una nueva compañía con su propia sede social, CIF, capital social… Lo que en principio parece más complicado también puede ayudar a simplificar la forma de afrontar cada área de negocio.

Esta ‘mitosis’ empresarial plantea varias ventajas sobre el modelo tradicional siempre que se gestione de forma adecuada. En contra de las impresiones iniciales, su administración puede ser hasta más fácil, porque también es más sencilla desde el punto de vista organizativo. En primer lugar, aporta una clara diferenciación de clientes, incluso si un mismo comprador opera con dos de las empresas. Y es que al tratarse de corporaciones diferentes cada una facturará la parte correspondiente a sus servicios sin luchas interdepartamentales. Además, de esta forma es más sencillo presentar ofertas separadas y siempre se puede recurrir a una misma propuesta a través de una de las enseñas que subcontrate los servicios de la otra.

En segundo lugar, permite al empresario enfocar mejor los esfuerzos en cada área de negocio, ya que se trata de compañías distintas y no existen distracciones de otros departamentos. En el caso de los equipos comerciales es especialmente útil, ya que se pueden crear incentivos financieros específicos.

Además, se trata de una alternativa muy útil para, por ejemplo, una nueva escisión de una marca con la que venía trabajando la empresa desde tiempo atrás. Así es posible diferenciar los servicios que se prestan a un mismo cliente sin que este perciba una de ellos simplemente como un añadido al producto principal. Además, es una buena fórmula para acceder a diferentes mercados o contar con varias líneas de negocio de forma más organizada. También es un buen medio para protegerse frente a las grandes corporaciones, ya que al ser todas compañías independientes, es muy difícil que puedan hacerse con todas de golpe.

Pero no todo son ventajas, ya que siempre es posible (y a veces incluso probable) que aparezcan rencillas entre empresas si estas interactúan con frecuencia y, como es lógico comparten recursos. De hecho, la optimización de servicios compartidos puede ser uno de los mayores quebraderos de cabeza, no tanto del lado administrativo, sino más bien desde el comercial. Si se trata de empresas diferentes será más complicado convencer a la fuerza de ventas para que promocione el producto de otra empresa y también puede ser algo más complejo establecer la política de incentivos al respecto.

En definitiva, crear una nueva empresa para crecer puede ser una alternativa muy válida siempre que se planifique de forma adecuada y sólo es cuestión de dedicarle el tiempo necesario para hacerlo en lugar de ’seguir adelante’ a toda costa a través de modelos menos productivos.

Imagen – leoncillo sabino

¿Cuánto vale tu tiempo?

1 ComentarioPublicado por Jose Trecet el 27 de Noviembre

Si hay algo que se repite en todo nuevo proyecto empresarial esto es el esfuerzo y dedicación. Emprender requiere mucho tiempo y eso es algo que saben bien todos los nuevos empresarios, tanto si son emprendedores pagados o a tiempo completo. Como es lógico en las primeras etapas de una empresa suele escasear el recurso económico pero no el del tiempo y la solución por la que opta la mayoría es trabajar más horas para ahorrar costes. Se trata de una decisión razonable y un buen ejemplo de optimización de costes. Sin embargo, también plantea ciertos interrogantes, ya que si bien se trata de una táctica generalizada, pocos se paran a pensar si realmente es ‘rentable’ desde un punto de vista financiero.

Aunque la lógica nos incite a pensar que las horas extra son la mejor solución para gastar menos en los primeros pasos (e incluso cuando la empresa lleva tiempo en marcha), nunca viene mal hacer números al respecto. En realidad es algo muy sencillo y sólo hay que descubrir cuánto vale nuestro tiempo. tiempo

Para los emprendedores asalariados cálculo es tan sencillo como dividir su sueldo entre el número de días laborables y este entre su jornada laboral (el número de horas que trabaja). Para los autónomos y emprendedores a tiempo complejo es algo más complejo, pero sólo algo, ya que sólo debería co ntar las horas y días en las que hace trabajo efectivo, es decir, facturable. Por lo tanto, debería eliminar festivos, fines de semana, días de baja y vacaciones, así cómo el tiempo que dedique a otras tareas necesarias pero que no generen ingresos como las administrativas. ¿Por qué? Para saber cuánto dedicándose exclusivamente a su negocio. A esta cantidad habrá que restar los costes propios de la empresa-trabajador autónomo por los que un asalariado no debe preocuparse.

La cantidad resultante será lo que realmente gana el emprendedor por hora de trabajo. Para quienes se pregunten la importancia de conocer esta cifra, la respuesta es tan sencilla como que servirá de baremo para medir la rentabilidad de nuestras acciones. Por ejemplo, si un emprendedor gana 20 euros a la hora y dedica a la semana cinco horas a tareas administrativas estará gastando (dejando de ganar, en realidad) 80 euros en esa labor ¿le compensa subcontratar a alguien que se encargue de esa tarea. Es decir, ¿compensa pedir ayuda en ese ámbito?.

Y lo mismo puede aplicarse a la vida personal, siempre dentro de un límite. Siempre que no sea imprescindible por cualquier motivo, cabe plantearse ¿merecen la pena esos 40 euros que va a ganar el emprendedor por dejar de pasar una cena con sus amigos? ¿Y por estar con sus hijos? En este punto dependerá de la idiosincrasia de cada persona, pero nunca está de más plantearse por lo menos estas dudas.

Imagen – pacomexico

Presentación del Ultimo Encuentro

Sin ComentariosPublicado por Ruben el 26 de Noviembre

Para todos aquellos que no pudisteis asistir al ultimo encuentros emprendedores, aqui os dejamos la presentación de Eduardo Nebot para que os sirva de ayuda.

Alguna sugerencia para las proximas sesiones??

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Parque de Innovación y Kieretsu Forum

Sin ComentariosPublicado por Ruben el 24 de Noviembre

KEIRETSU FORUM es la mayor red de inversores privados en empresas no cotizadas de los EEUU, con base en la ciudad de San Francisco.

Keiretsukieretsu Forum (“KF”) es una asociación internacional de inversores en capital de pequeñas y medianas empresas con potencial de crecimiento.

KF no es un fondo. No invierte directamente. KF pone en contacto a sus miembros con las empresas solicitantes de capital, las cuales presentan directamente sus propuestas de inversión ante el foro de inversores de KF. Posteriormente son los miembros interesados los que, en su caso, negocian y finalmente invierten individualmente en las empresas.

KF cuenta actualmente con unas 20 sedes  en EEUU, China, Reino Unido, Francia y España.

El Parque de Innovación está encargado del desarrollo y coordinación de esta red de inversores en Madrid.

Nuestra idea es que el Keiretsu Forum sea un punto de reunión social y profesional para inversores y configure uno de los enlaces entre inversores y empresas más destacados en Madrid.

Para más información sobre el Keiretsu Forum pueden visitar www.keiretsuforum.com y www.keiretsuforumspain.com

Los 10 peores errores en una start

Sin ComentariosPublicado por Jose Trecet el 20 de Noviembre

Crear una empresa es una tarea complicada, papeleo al margen. Las cifras hablan por sí solas: un 80% de las pymes tiene que colgar el cartel de ‘cerrado’ antes de cinco años y un 90% no alcanza su décimo cumpleaños. Hay muchas formas de explicar estas cifras, pero seguro que un alto porcentaje de estas ‘defunciones corporativas’ está relacionada con errores no intencionados. Los fallos siempre van a existir en una start up, independientemente de lo bien que se haya planificado su puesta en marcha o lo cuidadosos que sean los emprendedores.

Sin embargo, si se conocen de antemano cuáles suelen ser los errores más habituales hay más posibilidades de evitarlos, por mucho que el hombre sea el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra

  1. Falta de investigación previa: para emprender no sólo hace falta pasión, también un plan. El error más habitual y al mismo tiempo el más grave es no dedicar suficiente tiempo a investigar la situación del mercado y la viabilidad del proyecto. Se puede tener la mejor idea del mundo pero después hay que ver si esta se puede comercializar y si es económicamente viable.
  2. Una proyección de costes irreal: se puede incluir en el apartado de investigación, pero este es un error tan repetido que merece la pena abordarlo con más detalle. En el fondo, es derivado de la falta de planificación previa y de un defecto congénito en casi todos los emprendedores: el optimismo. En ocasiones los errores de cálculo se deben a la falta de experiencia y conocimientos del mercado y en otros a que el emprendedor pensaba que podría apañárselas con recursos más limitados y después se da cuenta de que necesita herramientas más potentes o ayuda en el diseño de determinados elementos. Todo eso cuesta un dinero que no siempre se proyecta de forma adecuada.
  3. Vender demasiado barato: una de las lagunas más repetidas entre los emprendedores es su nulo concimiento de estrategias de precios. Ante la duda, la mayoría apuesta por el negocio en volúmen frente al negocio a través del margen. Es decir, vender mucho aunque el beneficio por unidad sea limitado. No todos los negocios se prestan a ese esquema de comercialización.
  4. Una proyección de ventas irreal y mal timing: si el emprendedor es capaz de pasar por alto los estudios de mercado, de calcular mal los costes y de establecer una política de precios poco afortunada, ¿por qué iba a hacerlo mejor en su proyección de ventas y el timing de entrada al mercado?
  5. Desconocimiento de los principios contables y formas de pago: no es necesario ser un experto en contabilidad pero sí por lo menos tener unas nociones básicas para evitar problemas con los flujos de caja y mantener las cuentas aseadas. Uno de los errores más comunes se refiere a pensar que el cliente abonará un proyecto o una mercancía en el momento de la compra. A no ser que se trate de una tienda, esto rara vez ocurre (sobre todo si se trabaja con la administración). Hay que estar preparado para retrasos en el cobro.
  6. Querer correr antes que andar: crecer es necesario, pero siempre dentro de unos límites, que son los marca la estructura de costes de la empresa. Hay que meditar y calcular cada paso para no encontrarse de repente con una organización sobredimensionada y que ataca tantos frentes que es imposible controlarlos todos. Esto implica dejar pasar buenas oportunidades de negocio para poder centrarse en el ‘core business’ (otra de estas palabras anglosajonas de difícil traducción pero que define perfectamente el hacer lo que sabemos hacer y olvidarse del resto). En cierto sentido se trata de calmar al emprendedor que hay dentro de quien inicia un nuevo negocio y refrenar sus ansias de expansión.
  7. Falta de conocimientos de marketing: una idea, por muy que sea, no va a venderse sola. Hace falta todo un proceso de promoción para que las ventas funcionen. El problema es que el marketing por sí mismo no se va a traducir generalmente en un incremento de ventas, sobre todo si lo que se promociona es por ejemplo la imagen de marca. Sin embargo, es necesario invertir en este apartado casi tanto como en la propia labor comercial.
  8. Falta de autoridad: es relativamente común que en una start-up con empleados o socios minoritarios de por medio, el empresario tienda a comportarse como uno más del grupo en lugar de como un jefe. Aunque suene un tanto desfasado, ya no se es un compañero más, sino el dueño-jefe de la empresa y habrá momentos en los que se deba hacer uso de ese rango.
  9. Malas políticas de recursos humanos: por exceso, por defecto o por una mala elección. La contratación de empleados es uno de los apartados que peor suelen gestionar los emprendedores, generalmente debido a la falta de experiencia. No buscar ayuda (contratar) cuando es necesario o emplear a demasiada gente son errores lógicos, como también contar con trabajadores que no son los adecuados. En este sentido, lo más normal suele ser apoyarse en familiares y conocidos, lo que casi siempre termina siendo una mala idea.
  10. Olvidarse de la familia: no está específicamente relacionado con el negocio pero puede afectar, y mucho a su evolución. Crear una empresa requiere mucho tiempo y sobre todo un alto grado de implicación (además de sacrificios económicos). En la medida de lo posible hay que evitar que esas demandas de la empresa no afecten al tiempo que disponemos para dedicar a familiares y amigos porque si la vida privado no funciona, la empresa también lo acabará pagando.