• 17 de febrero 2010
  • 18:80 h
  • DIFUSIÓN - ¿Cómo vender más y mejor?
  • Parque Innovación La Salle
  • Av. Valdemarín 81, Madrid

DIFUSIÓN - ¿Cómo vender más y mejor?

Ángel García Butragueño. Director Turismo y Ocio y Miembro del Consejo Asesor en Brain Trust CS.


Franquiciar un negocio (I)

Sin ComentariosPublicado por Pablo el 11 de Marzo

Si no quieres tener a nadie que te diga cómo tienes que hacer las cosas y quieres ser tu propio jefe, una de las soluciones más sencillas que hay es montar una franquicia. Pero lo primero que tenemos que hacer es aclarar y explicar qué es una franquicia. A grandes rasgos, se podría decir que es utilizar un modelo de negocio que sabes que funciona. Una persona que ha montado un negocio y que con los años lo ha depurado y le funciona bien ofrece a otras todo ese conocimiento a cambio una plusvalía que se denomina “royalty”.

Este tipo de negocio ha existido desde hace muchos años, pero fue en la Edad Media cuando se acuñó la palabra franquicia. A lo largo de Camino de Santiago francés aparecieron pequeños pueblos con privilegios especiales llamados franquicias, en alusión a la palabra franco, que quería decir libre, exento.

La franquicia es la solución empresarial que mayor desarrollo está teniendo en los países industrializados dadas las ventajas que tiene tanto para el franquiciado como para el franquiciador. Pero vamos a lo más práctico. ¿Cuáles son las ventajas de una franquicia? Debemos pensar también que hay desventajas, porque de otra forma todo el mundo tendría una franquicia… Pero antes de nada vamos a introducir algunos términos.

Franquicia: la franquicia es una modalidad de distribución y marketing a través de la cual el franquiciador concede a una persona física o jurídica -el franquiciado- el derecho a operar con un concepto de negocio, comercializando un producto o prestando un servicio bajo el formato de negocio del franquiciador y bajo su propia marca.

Franquiciado: el franquiciado es el inversor, físico o jurídico, que adquiere el derecho de comercializar un determinado concepto de negocio y todos los métodos inherentes a él, desarrollados por el franquiciador. A su vez, mantendrá vínculos con este último para recibir asistencia tanto inicial como continuada.

Franquiciador: el franquiciador es una persona física o jurídica que ha desarrollado un negocio bajo un método determinado, referente a un producto o servicio, y que busca su expansión a través de la búsqueda de inversores a los que otorgará el derecho a operar bajo su marca y con su método operativo y organizativo. El franquiciador prestará una asistencia inicial y continuada a dichos inversores -franquiciados- a través del asesoramiento, entrenamiento y orientación para el desarrollo del concepto de negocio.

Contrato de franquicia: el contrato de franquicia es el documento que firman el franquiciador y franquiciado. Constituye la base de la relación y contiene obligaciones y derechos para ambas partes. A través del mismo se transmiten los derechos sobre la marca y el Saber Hacer. Debe ser equilibrado y proteger los intereses por igual de franquiciado y franquiciador.

Cánon de entrada, se trata de una cantidad que habrá de abonar el franquiciado para poder adherirse a una red de franquicias. El importe del canon o derecho variará en función de diversos aspectos, como el tiempo que lleve funcionando la red, la rentabilidad que ofrece…

Royalty: equivale a un pago (fijo o variable), generalmente mensual, del franquiciado al franquiciador. Es una contraprestación por los servicios prestados por la central y por el uso y disfrute la marca franquiciada. Se calcula habitualmente sobre el beneficio bruto obtenido por la explotación del negocio.

Para más información podeis seguir este enlace y vereis todo el mundo de posibilidades que ofrecen las franquicias. Además, existe una asocición que agrupa a los franquiciadores de españa. En sucesivos post iremos ampliando conceptos e información interesante sobre este apasionante mundo.

¿Blog personal o blog corporativo?

Sin ComentariosPublicado por Jose Trecet el 05 de Marzo

Uno de los debates más interesantes de la jornada ‘Seguros 2.0: Blogs y Redes Sociales’ , que se desarrolló dentro de la Semana del Seguro, giró en torno a la necesidad de las aseguradoras, reaseguradoras y mediadores de tener presencia en internet y la forma de hacerlo. La primera conclusión y en la que coincidieron todos los ponentes es que hay que estar en internet, por lo menos para participar de la conversación y saber qué se dice de la empresa. Donde ya no hubo tanto acuerdo fue en la fórmula, sobre todo en la referida a los blogs.

bloggersLa web 2.0 ofrece infinidad de fórmulas para interactuar con el cliente, desde blogs, hasta redes sociales pasando por Twitter o la creación de grupos -no dejan de ser redes sociales- específicos dentro de la propia página web de la empresa. De todas ellas quizás la fórmula más sencilla y menos costosa en términos de inversión sean los blogs. La duda surge entonces acerca del tipo de blog a crear: ¿corporativo o personal? En este sentido, la apuesta de la mayoría de mediadores -muchos de ellos pequeños empresarios dentro del sector del seguro- es la segunda.

Se trata de estrategias dispares pero que en el fondo tienen un objetivo común, favorecer a la compañía. La diferencia radica en la percepción que el usuario puede tener de cada uno de ellos. Los blogs corporativos nunca dejarán de ser vistos como el canal a través del cual la empresa se comunica con el cliente,  mientras que una bitácora persona puede entenderse como algo más desligado del mundo profesional y por lo tanto dar pie a una mayor confianza por parte del usuario. Una solución intermedia por la que apuestan muchas multinacionales estadounidenses es la de crear un blog para el CEO o presidente, de forma que los usuarios puedan ponerla cara a la empresa. En el fondo, es similar a lo que ocurre cuando es el empresario quien bloguee desde su bitácora, sólo que la comunicación seguiría produciéndose desde la empresa, con todos los handicap que eso implica.

Las pequeñas empresas también pueden apostar por este modelo de juntar a su fundador y el nombre de la empresa a través de un blog, pero esto puede terminar minando la imagen del empresario y la de la propia empresa, ya que es muy factible que muchas de las iras de los clientes desemboquen en críticas dentro del blog, algo que no siempre es fácil de gestionar.

Por otra parte, un blog personal externo permite abordar temas relacionados con la actividad de la empresa y promocionar las actuaciones que se realizan en ella -siempre de manera menos directa- pero sin tener que defender sus actuaciones. Al final, el resultado puede ser muy similar, ya que un seguidor de la bitácora personal puede convertirse en cliente de la empresa sin necesidad de haberlo captado a través del blog corporativoa. Además, de esta forma el empresario tiene mucha mayor libertad de expresar sus ideas al estar su nombre desligado -siempre dentro de unos límites- del de la empresa.

De todas formas, en un mundo tan cambiante y tan nuevo como el de la comunicación empresarial en la web 2.0 ninguna estrategia es la correcta y siempre se pueden encontrar variantes. ¿Cuál es la vuestra? ¿Blog personal o blog corporativo?

Imagen - hughelectronic

La Salle Parque de Innovación organiza 4 sesiones impartidas por el profesor Jerome Engel destinadas a la formación de inversores privados y profesionales de sociedades de inversión. La primera sesión será el próximo jueves 4 de Marzo y tiene como objetivo introducir a los participantes en las temáticas que se tratarán en siguientes sesiones.

Se ofrecerá una visión global del mercado de venture capital, formación en el análisis de oportunidades, valoración de proyectos, estructuración de operaciones, gobierno corporativo y fomento de inversiones en proyectos de emprendimiento.

La sesiones son impartidas en ingles y es posible inscribirse en cada una de las sesiones de forma individual. Los interesados en participar deben escribir a ealvarez@lasallecampus.es o informarse en el teléfono 917401871.

Más información en la siguiente documentación
Presentación Programa 2010
Venture Investor Executive Series 2010

Oficinas virtuales, la imagen también cuenta

Sin ComentariosPublicado por Jose Trecet el 26 de Febrero

Una de las ventajas de la era de internet es que la necesidad de contar con una oficina o local para la empresa es cada vez menor. De hecho, hay infinidad de proyectos y empresarios que trabajan sin una localización oficial. El problema llega en el momento de atender al cliente ‘cara a cara’. Si bien no siempre será necesario contar con un espacio físico profesional, también hay empresarios que pueden verse sorprendidos si se les obliga a acudir a un domicilio particular, a una cafetería e incluso a un impersonal centro de negocios… Lo mismo ocurre cuando se les facilita un teléfono ‘de empresa’ que en realidad es el de casa una casa particular.

oficina01El problema, claro está, es que no todos los proyectos están en disposición de pagar por una oficina al uso o no es un gasto realmente necesario para el desarrollo del negocio. Incluso quienes necesitan un espacio físico para trabajar -por ejemplo una fábrica- pueden no contar con un lugar reservado y acondicionado para reuniones. Del mismo modo, también puede darse el caso de que una empresa desee estar domiciliada en el centro de Madrid o de cualquier otra ciudad por cuestiones de imagen.  Existen dos soluciones en estos casos. La primera y más ‘al uso’ consistiría en buscar directamente la oficina y alquilarla con todo lo que estos supone. La segunda es bastante más económica y se adapta mejor a los casos antes presentados: las llamadas oficinas virtuales. Leer más »

La familia y los negocios no suelen ser buenos compañeros. Gestionar una empresa ya es suficientemente complicado como para encima añadirle un nuevo quebradero de cabeza en forma de relaciones familiares. Sin embargo, la realidad es que según los datos del Instituto de la Empresa Familiar en España hay cerca de 2,9 millones de empresas familiares, que supondrían cerca del 85% del tejido empresarial español.

Estas cifras no son más que el reflejo de la tendencia lógica a contar con las personas más allegadas para el desarrollo de proyectos. ¿Quién no ha pensado alguna vez en emprender con alguno de sus mejores amigos, primo, hermanos…? En teoría, nadie mejor que un conocido -y de nuevo en teoría cuando más cercano mejor- para crear una empresa. De esta forma se eliminarían de un plumazo muchas de las dudas que suelen surgir a la hora de buscar socios. Pero si algo se puede aprender de la sabiduría popular es que “donde hay confianza da asco” y esta estrategia puede volverse en contra del emprendedor. Por eso, nada mejor que volver a utilizar el refranero español y como “más vale prevenir que curar”, es conveniente establecer de antemano los mecanismos para que las disputas familiares no afecten a la estabilidad de la empresa.

empresaEntre las diferentes fórmulas que existen para determinar cómo será el organigrama de una empresa familiar está el conocido como “protocolo familiar”. En realidad se trata de un acuerdo marco de naturaleza jurídica compleja que refleja por escrito las normas por las que se va a regir la relación de la familia empresaria con la empresa. Así, el protocolo familiar serían como las reglas del juego para los miembros familiares que integran o pueden integrar la sociedad.

Entre los elementos que puede incluir el protocolo familiar se encuentran la retribución de los empleados familiares, las reglas de compra-venta de acciones, estrategia de formación de los familiares y accionistas y lo más importante, reglas para resolución de conflictos y determinación de los foros de comunicación formales de la familia, como el consejo de familia. Además, este protocolo puede establecer incluso cómo se llevará a cabo la sucesión dentro de la empresa familiar. El objetivo es que se convierta en un documento capaz de hacer que las disputas familiares no pongan en peligro ni entorpezcan el desarrollo normal de la compañía, así como salvaguardar a esta ante hipotéticos conflictos que pudiese originar la empresa en el seno familiar.

Evidentemente existen protocolos familiares prediseñados, pero tan importante como el propio documento es el proceso por el cual se alcanzan los acuerdos que van a figurar en el mismo. El debate sobre cómo articular estas normas puede servir para anticipar problemas o sacar a la luz conflictos familiares que tarde o temprano habrían terminado entorpeciendo la marcha de la empresa. De esta forma, se atajan de raíz estos conflictos antes incluso de que puedan causar daño.

Al margen de su uso para organizar las relaciones entre familiares y empresa, este documento también confiere una imagen de profesionalidad al proyecto. Es una muestra más de que la empresa ‘va en serio’ y por eso incluso se pueden inscribir en el Registro Mercantil estos protocolos para que un inversor sepa de antemano cómo está estructurada la empresa.

Imagen – llawliet

  • Se estima que hay más de 2,9 millones y medio de empresas familiares en España. .
  • Se estima que el 85% de las empresas españolas es familiar