Los redactores de la revista Emprendedores Javier Escudero y Rafael Galán regalarán tres copias de su libro para emprendedores “El error positivo“. El libro está disponible para comprar en la Casa del Libro, pero para esos emprendedores que les gusta ahorrar, está es vuestra oportunidad para conseguir esta gran libro de manera fácil.
Condiciones del concurso:
- Dejamos que abran esta sesión de respuestas los autores del libro.
- El concurso empieza el Martes 16 de Marzo y acaba el Lunes 15 de Abril a las 12pm Miercoles 28 de Abril a las 20pm.
- Cuando finalice el concurso, los usuarios con las tres mejores respuestas recibiran una copia del libro “El error positivo”, firmado por sus autores Javier Escudero y Rafael Galán.
- Los encargados de decidir las respuestas ganadoras del concurso son Javier Escudero y Rafael Galán.
- La lista de ganadores se publicará en el blog de El Error positivo el día 16 de Abríl y despues aquí, en el blog de Encuentros Emprendedores.
Ahora, para participar en el concurso y ganar un libro firmado, contestad a esta pregunta en la zona de comentarios:
¿Qué error o errores habeís cometido que os hayan servido para aprender y que al mismo tiempo os hayan dejado con una sonrisa en la cara?
ACTUALIZADO: Los ganadores recibiran su premio de parte de los autores del libro Javier Escudero y Rafael Galán, durante el siguiente evento de Encuentros de Emprendedores de La Salle, el próximo día 28 de Abril a las 18pm en el Parque de Innovación de La Salle.
FINALIZADO: Despues de darnos cuenta de que los ganadores iniciales no habían venido al evento, los tres aforutnados en llevarse una copia del libro de “El Error Positivo” fueron los siguientes:
- Lucas Rodriguez Cervera
- José María Recio Pelaez
- Jesus de Benito
¡FELICIDADES Y HASTA EL SIGUIENTE CONCURSO DE ENCUENTROS EMPRENDEDORES!
Para que no os de miedo participar en esta iniciativa, nos ‘arrancaremos’ nosotros en un ejercicio de sinceridad (que es de lo que se trata). Nuestro error fue precisamente los orígenes de nuestro libro ‘El Error Positivo’. Nació como un ensayo de 50 páginas, hecho de forma apresurada, para presentarlo a un concurso de textos de gestión, minutos antes de que se cerrara el plazo de admisión. Ni qué decir que no ganamos el premio. Pasado el tiempo, revisamos los textos y decidimos que por qué no hacíamos algo consistente, con un método de trabajo, con fuentes y estudios interesantes, con una teoría y un mensaje argumentados. Nos dijimos que no perdíamos nada por intentarlo de nuevo porque mal ya lo habíamos hecho. Empezamos de nuevo, sabiendo en todo momento lo que no teníamos que hacer. Y el resultado ha sido EL ERROR POSITIVO.
Rafael Galán y Javier Escudero, autores de ‘El Error Positivo’
Mi error positivo se puede describir más como una costumbre de hacer click en más links de los que debería cuando estoy surfeando la web.
Un día hace aproximadamente un año, hice click en un Blog que conocí a traves de mi primer evento de Emprendedores desde que llegue a España, Loogic.
De nuevo otro click me llevo a una página que se llamaba Iniciador, donde en un post animaban a cualquier persona a comenzar este evento en su ciudad. En esos momentos yo vivía en Málaga, y al conocer de que este evento no estaba ahí, decidí montarlo.
Empezar Iniciador en Málaga fue para mi el comienzo de un nuevo camino emocionante, que sigo caminando ahora mismo. Y todo gracias a ese “Error Positivo” o tick nervioso del Click; da igual lo que se quiera llamar!
La verdad es que llevo muchos años cometiendo errores positivos… me suelo meter en muchos líos, proyectos, y cosas que me hacen sentir útil.
Empecé echando horas extras para otras empresas aparte del trabajo donde he estado más de 7 años, eso me dio muchos dolores de cabeza y los problemas de quien tiene poco tiempo para su vida personal.
Ésto me ayudó sin embargo a conocer un mundo que me entusiasmó, el de las actividades de motor, de ahí y tras 5 años de mantener 2 trabajos, decidi dar el salto y dejar los dos para montar el mio propio.
Así conocí precisamente a Javier Rincón, participé en SeedRocket donde presenté mi proyecto QuieroPilotar.com y conocí a gente muy interesante. Ahora sigo trabajando muchas horas en mi nueva empresa, apenas saco dinero aún, buscando inversión en familia… es decir, volviendo a complicarme la vida. Todo esto me está ayudando a aprender muchas cosas y prepararme para mejorar mis proyectos.
Al fin y al cabo, el que quiere peces, tiene que mojarse el culo
Ánimo a todos los emprendedores en la dura travesía inicial!
Saludos, José Díaz
Buenos días.
Mi error positivo nace de mi principal afición: el mundo del noveno arte.
Por curiosidad y afición, hace un par de años decidí colaborar con una página web (Zona Negativa) especializada en información sobre cine, literatura y cómics. Durante ese tiempo estuve colaborando para ellos, de forma desentiresada, prácticamente todos los días de la semana y durante varias horas; por lo que tenía que combinar esta afición con mi trabajo.
Llegó un punto en que era absorbente y dedicaba grandes cantidades de mi tiempo, incluso a cambio de horas de sueño o con la familia.
Finalmente me llamaron de una editorial y me ofrecieron trabajar para ellos.
La verdad es que de todo de aprende y las oportunidades surgen de donde menos nos lo esperamos.
Un error positivo de principiante: en la primera etapa de la marca de ropa que estamos impulsando mi socio y yo, SLF wear, nuestro nombre era Solfa; lo que hicimos mal fue alquilar todos los dominios de Internet con esa denominación sin haber registrado previamente el nombre. Resultó que ‘Solfa’ ya estaba registrada como empresa textil, así que perdimos tiempo y dinero.
Desde entonces, seguimos un orden estricto a la hora de hacer las cosas y no nos saltamos ni uno solo de lo que podríamos llamar ‘requerimientos legales’ para poner en marcha un negocio.
Mi error positivo quiza no es políticamente correcto, pero fue el exceso de planificación e intentar que todo cuadrara con el plan de negocio.
Al final me di cuenta que el plan no es un fin, sino un medio para que las cosas salgan bien y que siempre hay desviaciones y hay que adaptarse y tirar para adelante.
De naturaleza impulsiva, intuitiva (no siempre 100% racional), y proactiva -el movimiento se demuestra andando- soy propenso a “columpiarme” (es mi forma de llamar a esos patinazos que vosotros llamáis errores positivos), y he desarrollado ciertas habilidades a la hora de reconducirlos rápidamente a resultados aceptables, ya veces, serindipituosamente exitosos.
Uno que recuerdo con especial cariño , acabo siendo mi primer negocio (el primero con el que gané dinero “serio”).
Hace 22 años, haciendo la mili (IMEC), decidimos (eramos dos socios) hacer unas camisetas “conmemorativas) para vender a los casi 100 compañeros-de la compañia- ; Yo me encargue del diseño, y preparé uno en tres colores, siendo uno de ellos para el identificativo de la compañia -”personalizable”.. y ue podría eventualmente “ceder la patente” -(las planchas, era serígrafia)- a otras compañías. las expectativas eran humildes… un margen unitario de 400 pts, por un máximo de 100 camisetas…resultaba en 40.000 pts (250 €) limpias, 20 para cada uno, en un par de semanas. (en 1988 daban bastante de si…dentro de un cuartel)
En el ultimo momento -una decisión improvisada, derivada del desvío en costes por utilizar tres colores en lugar de dos, eliminamos la plantillas con la identificación de la compañia.
Conclusión : el producto resultante… (de notable diseño y calidad:) , resultaba comercializable para todas las 8 compañias, un total de potenciales 2.200 compradores. Al final fueron más de 1000 camisetas vendidas … que con el descuento que nos hicieron por volumen y ya amortizadas las planchas con la primera serie nos dejo un resultado bruto de mas de 500.000 pts (3.000 €), lo que incluso di para remunerar a una red de reclutas-comisionistas que las distribuían, y al final multiplicó por 10 las expectativas iniciales.
…. No se si es el mejor ejemplo de error positivo… pero he disfrutado recordándolo y compartiéndolo. Y pensando… “que debería haberme dedicado con mas entusiasmo al negocio de las camisetas” -¿Un posible Custo o un Mango desaprovechado? -
Para mí la diferencia entre el error negativo y el positivo es una línea muy fina. Esa línea la marca nuestro propio carácter a la hora de aceptar que nos hemos equivocado, y lo más importante, la manera de sortear el obstáculo con el que acabamos de chocar.
Después de vivir y sufrir en mis propias carnes muchos errores negativos he aprendido a sacar conclusiones positivas de todos ellos. En algunos casos, quizá un poco tarde, pero hoy puedo decir cuál es el mayor error positivo de mi vida: HABER SIDO EMPRENDEDOR.
Actualmente, y con una sonrisa de satisfacción por haberlo intentado, busco a alguien que me ofrezca un contrato de trabajo.
Por mi forma de ser, probablemente en el futuro vuelva a querer ser emprendedor y seguro que gracias a esta experiencia todo será diferente. Ni mejor ni peor, diferente.
Antes que nada poneros en situación. Somos una empresa creada hace meses para hacer algo que no ha hecho nadie antes, por ello, un poco secreto.
El error que hemos tenido es de párvulos, pero claro, cuando eres nuevo no caes. El error que hemos sufrido es el no haber establecido un “jefe”, aunque no me guste llamarlo jefe. En la empresa somos cuatro socios con partes casi iguales pero con diferentes funciones. El problema de no tener esta figura era que cada uno se encerraba en su área y acababa haciendo lo que le daba la gana resultando en un rumbo a la deriva.
Afortunadamente llegó el tiempo del colapso, el tiempo en que ya era imposible seguir porque trabajábamos y no hacíamos nada. Ahora nos hemos organizado mejor, hemos designado a un jefe que va planificando, revisando y sincronizando el trabajo. Ahora si que adelantamos.
Yo lo llamaría el problema de los amigos empresarios.
Un saludo y gracias.
Principalmente he cometido cinco grandes errores “positivos”:
1. En mi primera empresa, Red-acción, creí que bastaba una buena idea y unos buenos amigos, y olvidé que la genialidad es un 1% de inspiración y un 99% de transpiración.
2. En mi segunda empresa, Inteligencia Fácil (de Fácil Consultores), aprendí del error de la primera, pero olvidé que en el mercado se trata de vender, olvidé la función comercial.
3. En mi tercera empresa, Eurity, relajé mi propia aportación real, de talento, a la empresa, y la sustituí por aportación de ideas de negocio en reuniones esporádicas, con lo que la empresa perdió mi propia suma.
4. En mi cuarta empresa, BolsaRSE, apliqué todo lo aprendido en mis anteriores incursiones, pero no caí en que cuando generas expectativas has de ser suficientemente dinámico para hacerlas realidad de forma dinámica y ágil. Eso me costó el abandono de un socio de gran calidad y de gran perfil comercial (al que llamé recordando mi segundo error).
5. En mi quinta empresa, Convocalia, pretendo hacer positivos mis errores anteriores, al tiempo que mantengo vivas Eurity y BolsaRSE, y por tanto, apostar por el esfuerzo, construir la empresa desde sus ingresos vía comercial, aportar ideas pero también trabajo, y responder a las expectativas que genere (más lo que aprenda leyendo vuestro libro)
Por citar uno de entre los muchos errores cometidos, creerme los anuncios y la publicidad que hacían referencia a la disponibilidad de subvenciones y ayudas al emprendimiento. En un entorno en el que conoces casos de empresas que consiguen subvenciones y ayudas que facilitan su lanzamiento tiendes a pensar que están a tu alcance y dedicas mucho tiempo, esfuerzo y recursos a obtenerlas. Caes en la trampa y conviertes la subvención en un fin en sí mismo y como ocurre en la lotería, aunque todas las semanas le toque a alguien, no es un mecanismo serio de financiación.
Lección aprendida: Opera tu empresa como si no existiesen, lo que no quita que “echemos la quiniela” de vez en cuando, cuando nos conocemos bien los partidos que se juegan, por ejemplo.
Bueno mi error positivo se deriva cuando estaba terminando mi carrera profesional, ya todo mis compañeros de clase tenia idea de que cargo querían aunque todos tuvieran la misma idea de trabajo y por ende yo estaba pensando igual.
La universidad ofrece una clase (practicas profesionales) y es uno de los requisitos para graduarse,todos mis compañeros se fueron a distintas empresas a desempeñar el mismo cargo con una remuneración.
Mi posición fue diferente a la de mis compañeros porque un profesor al que respeto y admiro me dijo trabaje conmigo en la universidad excepto que no me pagaban, muchos compañeros, familia y novia me aconsejaban que me fuera a una empresa donde me pagaban.
decidí aceptar la propuesta de mi profesor e irme a trabajar sin ningún tipo de salario, mi error que andaba sin un dinero en los bolsillos por ser el factor más importante , y el lado positivo fue que me encamine a una area de mi carrera diferente y fue tal el gusto por ella que tuve logros individuales y a diferencia de mis compañeros era totalmente diferente a la que todos se estaban hiendo.
Este lado positivo me abrió puertas distintas a la que me imagine cuando comencé ya que al terminar mis practicas profesionales fui uno de los pocos que conseguí empleo en lo que había aprendido para que después montara mi empresa con unos amigos que por cierto no ha cerrado y vamos a cumplir un año y lo que es mejor aun estamos creciendo.
Pdt: A veces uno debe arriesgarse a creer que las cosas pueden ser distintas, no siempre es bueno seguir a la gente a veces uno debe tomar su propio rumbo y eso fue lo que me paso.
En uno de mis últimos clientes tenia que mejorar una serie de indicadores de gestión según las directrices de la matriz. Como tenía claro que esos indicadores son claro reflejo del nivel de madurez en la gestión de todos los implicados en los proyectos (Jefes de Proyecto, compras, financiero, Grupos técnicos, etc.), me puse manos a la obra con ellos. Los indicadores iban mejorando pero de manera lenta.
Presionado por el director de mi departamento, sugerido desde la matriz, y en contra de mis valores personales, comencé a corregir de forma manual la información que se introducia en la herramienta para mejorar los indicadores. Estos indicadores estaban vinculados a los objetivos anuales de los directores.
A partir de entonces el trabajo se convirtió en una pesadilla en la que los indicadores dejaban de mostrar la realidad, no se podían justificar de forma objetiva los problemas del día a día, y mis superiores me tenian atrapado.
Moraleja: A partir de entonces insisto en comunicar y educar a los responsables sobre lo que son, para qué sirven y como se mejoran los indicadores y la necesidad de que sean un ABSOLUTO reflejo de la realidad.
PD: Si por casualidad este error resulta seleccionado, me gustaría cambiar el excelente premio por poder atender al evento. Desafortunadamente el aforo está completo.
Muchas gracias,
Mi error positivo fué trabajar durante nueve años en una gran empresa, para otros… La sonrisa se produce por todo lo aprendido en dicha empresa y porque consigues empaparte de cultura empresarial nada más terminar la universidad. El error es que a los 3 años ya había aprendido todo lo que necesitaba para dar el salto y me quedé otros 6 “porque se estaba cómodo”.
Mi error positivo es ser Emprendedor por vocación una y otra vez y sin dejar de serlo ni un solo día a pesar de que lo más difícil es encontrar la ilusión para levantarte un día más.
Cuando abrímos la oficina inmobiliaria, mi socio y yo teníamos 23 años. El primer negocio fue muy rápido, resultó una operación de alquiler que nos haría ganar 2.000 u$s. Era una parte importante de lo que habíamos invertido.
Cuando fuimos a la firma e íbamos a presentar la factura de nuestros honorarios, el futuro inquilino nos descubrió que había un error en el cálculo de la comisión y que lo que debíamos cobrar era en realidad 4.0000 u$s. En ciertos contratos, como éste, el porcentaje de la comisión que se cobraba era el doble del que habíamos interpretado nosotros.
Supe, a partir de ese momento, que si bien la audacia es el “motor” del emprendedor, la concentración y la formación continua hacen que todo fluya mejor.
Imagínense nuestra sonrisa luego de cobrar esa comisión -el doble de lo pensado- gracias a nuestro cliente, quien nos marcó un error que resultó ser muy positivo.
Fe de Erratas: donde dice 4.0000 u$s quiere decir 4.000 u$s.