“ Sheryl Sandebeg, directora de operaciones de Google, entro en el despacho de
Larry Page, cofundador de Google, decidida a presentar su dimisión después de haber perdido varios millones de dólares en un proyecto que salió mal. Page dejó hablar a Sandberg, y después, a modo de parábola bíblica, le respondió: «Me alegro tanto de que te hayas equivocado. Quiero dirigir una compañía en la que nos movamos muy rápido, donde hagamos muchas cosas y que no sea excesivamente precavida. Si no nos encontramos con algún error por el camino, a lo mejor es que
no estamos asumiendo suficientes riesgos.“
“Salvando las distancias, porque no todas las empresas se pueden permitir el lujo de perder varios millones de dólares, incluso ni miles de euros, nos preguntamos: ¿ por qué no existía esa mentalidad entre los emprendedores españoles?”

Javier Escudero y Rafael Galán son redactores de la revista Emprendedores desde hace varios años. A raíz de sus experiencias en el mundo del emprendizaje, el año pasado decidieron plasmar una visión innovadora y optimista sobre el error y el fracaso en los negocios. Su libro se llama, “El error positivo” y hoy analizamos algunos puntos clave de este imprescindible libro para emprendedores.
El error positivo trata en, “En desdramatizar la carga negativa, peyorativa, dañina, que los conceptos ‘error’, ‘equivocación’ o ‘fracaso’ llevan implícita – por una cuestión cultural– y que impide a las personas tomar decisiones. “Ese miedo a equivocarse lo es tanto por no conseguir los resultados deseados como por el escarnio social por haber cometido un error”, afirma Javier Escudero durante nuestra entrevista.
Los autores explican que el error es inherente al ser humano, que coexiste con nosotros a pesar de nuestras quejas. Ya que la situación es asi, ¿Por qué no aprovechar esa situación? ¿Por qué no extraer lección positivas de esas experiencias? Javier y Rafel nos dicen “Hay que mentalizarse de que el resultado de cualquier decisión que tomemos pueda ser errónea, y eso no debe impedirnos tomar esa decisión”.
El siguiente paso es analizar qué ha ocurrido, volviendo sobre nuestros propios pasos, y averiguar por qué salió mal. Ese análisis retrospectivo nos ayudará a saber qué fallos hemos cometido en el proceso. Eso nos permitirá crear un histórico de errores que nos servirán en la toma de decisiones futura. Sencillamente, “aprenderemos de los errores del pasado para no volver a cometerlos”.
En este proceso destacamos dos elementos muy importantes. Uno es el concepto de ‘riesgo medido’ y otro el de las ‘oportunidades’. Con la idea de ‘arriesgarse’ no queremos decir que debamos ser unos kamikazes, sino que tomemos una serie de medidas preventivas antes de adoptar tal decisión. Debemos preguntar primero, si para lo que quieres conseguir es necesario tomar tal decisión; segundo, si tienes recursos suficientes –ya sean humanos, financieros o de otra índole–; tercero, si la decisión que quieres tomar podría afectar a otros (trabajadores, competencia, compañeros de equipo, clientes, etc. ); en cuarto lugar, qué esperas obtener y qué otras cosas podrían surgir de esa decisión –que no tienen por qué ser deseadas–, y en quinto lugar, si existen alternativas previas a esa toma de decisión, porque si es así, sería absurdo tomarla. Un último aspecto, contar con planes B, alternativas en el caso de que tal decisión salga mal.
El otro elemento del que hablábamos antes –el de las oportunidades– consiste en valorar que en ese proceso de aprendizaje, que debe ser inherente al error, podemos encontrar oportunidades. Es decir, “un error cometido nos ayuda a aprender y nos motiva para buscar alternativas y formas distintas de hacer las cosas”. Es una vía abierta para la innovación ya que al buscar nuevas formas de hacer las cosas, se nos abren nuevas oportunidades .
Los emprendedores nos explican que en el libro han destacado seis pymes que han hecho del error positivo parte fundamental de su gestión organizativa. “Todas ellas han salido fortalecidas y lo demuestran con su protagonismo en sus respectivos mercados y con facturaciones de varios millones de euros” Han sido: Atrápalo, Grupo Intercom, Orbea, Privalia, Grefusa y MasGourmet. Todas ellas, curiosamente, han innovado, ¿Por qué será?
Asumimos que no hemos descubierto el santo Grial, pero también es cierto que la literatura empresarial que hasta ahora ha tratado este tema se ha dedicado más a regocijarse en el fracaso que en destacar el valor de aprender de los errores. Y eso es lo que hemos hecho nosotros.
CONCURSO:
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firmadas por los autores del libro “El error Positivo”,
editores de la revista Emprendedores, Javier Escudero
y Rafael Galán.
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