En alguna otra ocasión ya hemos abordadola importancia de la experiancia a la hora de empreder. La fórmula de ensayo y error también es aplicable en lo que respecta a hacer dinero y al mundo de los negocios. De hecho, el mejor consejo que se puede dar a un emprendedor es que persevere y que no deje de intentarlo aunque los resultados no siempre sean positivos. El problema es que resulta más fácil decirlo que hacerlo. Cuando lo que de verdad está en juego es el futuro profesional y, en el peor de los casos, la estabilidad económica de una persona y su familia, el margen de error se estreha. En esta situación no es posible tomar decisiones a la ligera. Esto es precisamente lo que les ocurre a muchos emprendedores que, llegado el momento, deben decidirse entre ser emprendedores pagados o a tiempo completo. Las dudas todavía son mayores cuando hablamos de empresarios noveles.

A través del Ministerio de Cultura nos llega una fórmula para poder hacer pruebas e ir aclarando ideas hacia la puesta en marcha de nuestro proyecto. Se trata de una herramienta denominada ‘Crea tu plan de negocios’, que es un completo simulador para emprendedores culturales. A través de una serie de pasos el programa nos ayuda a confeccionar una plan de empresa bastante detallado y a reflexionar sobre los conocimientos reales que tenemos del sector al que pensamos dirigir la iniciativa. En definitiva, de hacer ‘experimentos con gaseosa’, ya que la herramienta es gratuita.
La Dirección General de Pyme también cuenta con un programa similar en el apartado de ‘Herramientas para el emprendedor’. Tal y como ocurre en la inversión bursátil, donde existen infinidad de simuladores de bolsa, está bien hacer pruebas para mejorar y salir al mercado lo más preparado posible, pero también hay que ser consciente que una cosa son los experimentos y otra la cruda realidad del mercado. De otra forma, cualquier persona que haya jugado a videojuegos del estilo Sim City, Age of Empires o Roma podría afirmar que sería un gran alcalde, general de ejércitos o César, sin realmente estar siquiera cerca de serlo. Es decir, que el mundo real siempre depara sorpresas que ni el mejor programa informático es capaz de prever.
Pero tampoco se trata de mandar al traste estas herramientas, que sí pueden suponer un primer filtro para determinadas ideas que a priori parecen ‘perfectas’ pero que una vez plasmadas en el papel ya no lo son tanto. Además, siempre se puede aprender durante el proceso, sobre todo quienes se inician en este mundo del emprendimiento.
Imagen - Jorge Franganillo
Sin Comentarios para este artículo