

DIFUSIÓN - ¿Cómo vender más y mejor?
Ángel García Butragueño. Director Turismo y Ocio y Miembro del Consejo Asesor en Brain Trust CS.
Cuando se menciona el renting la mayoría de empresarios mira instintivamente hacia su garaje y piensa en su coche. Independientemente de si el vehículo se encuentra efectivamente sujeto a esta fórmula de alquiler, lo que importa es que la inmensa mayoría de emprendedores y trabajadores autónomos se ha planteado esta opción en algún momento. Sin embargo, no es tan frecuente que hagan lo mismo cuando se trata de otras áreas de la empresa. El renting no tiene por qué limitarse al alquiler de la flota de transporte.
Hay muchas alternativas y formas de sacar partido del renting y una de ellas es la tecnología. En realidad, el renting se adapta a cualquier artículo que tenga un coste relativamenteelevado y pierda valor de forma rápida con el paso del tiempo. Los ordenadores y demás material informático de la empresa son también susceptibles de alquilarse a terceros bajo la modalidad de renting. La gran ventajas de esta fórmula pasapor convertir en gasto una inversión que en realidad no sirve para mejorar la principal actividad de la empresa. Es decir, se reservan las grandes inversiones para algo que realmente aumente la producción de la compañía y tenga que ver directamente con el núcleo de su negocio. La informática, al igual que un coche, aún siendo importante, no siempre alcanza ese estatus.
El tiempo medio que se tarda en amortizar la compra de equipos informáticos es de cuatro años, un periodo muy superior al que tardan en quedarse obsoletos. Los recientes cambios de sistema operativo por parte de Microsoft tras el fiasco de Windows Vista son un buen ejemplo de cómo la compra de un ordenador puede convertirse en una inversión fallida, algo que no ocurre cuando se apuesta por el renting.
Además, otra de las ventajas de este sistema es que la mayoría de empresas que lo ofrecen también cuenta con un departamento de consultoría tecnológica y asesoramiento. De esta forma, serán unos expertos -ojo, también vendedores- quienes analizarán las necesidades tecnológicas de la empresa. En general, los plazos de amortización de los equipos informáticos se varían entre los 24 y los 48 meses, haciéndolos coincidir muchas veces con el periodo de garantía. En el caso de los ordenadores suelen establecerse periodos de entre 24 y 36 meses, mientras que para impresoras y routers el plazo es mayor.
Pero el renting tecnológico también esconde sus pequeños trucos. En principio el usuario puede devolver los equipos una vez finalizado el periodo de renting o, por el contrario, puede escoger comprarlos definitivamente y aquí es donde surge el problema. La cantidad de información, programas, datos acumulada en el equipo (si este es un PC) hacen que muchos empresarios opten por la compra del mismo, lo que en realidad ‘rompe’ las ventajas del renting. En el fondo, se trata de un problema de miedo al cambio tecnológico que hay que superar para poder beneficiarse de esta modalidad de alquiler.
La clave reside en ver la tecnología como un commodity más, tal y como ocurre con los vehículos, el mantenimiento, el gasto de luz, agua… A partir de ahí, sólo hay que pensar si preferimos invertir una suma importante de capital en ella o convertirla en un gasto mensual más. La respuesta parece clara.
Imagen – feverblue
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