• 22 de junio 2010
  • CONOCIMIENTO – Como emprender en Internet: 22 de Junio
  • Parque de Innovación de La Salle. .
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CONOCIMIENTO – Como emprender en Internet: 22 de Junio

con Jerome Engel, Gustavo Garcia Brusilovsky y David Martín



Experimentos con gaseosa

Sin ComentariosPublicado por Jose Trecet el 25 de Febrero

En alguna otra ocasión ya hemos abordadola importancia de la experiancia a la hora de empreder. La fórmula de ensayo y error también es aplicable en lo que respecta a hacer dinero y al mundo de los negocios. De hecho, el mejor consejo que se puede dar a un emprendedor es que persevere y que no deje de intentarlo aunque los resultados no siempre sean positivos. El problema es que resulta más fácil decirlo que hacerlo. Cuando lo que de verdad está en juego es el futuro profesional y, en el peor de los casos, la estabilidad económica de una persona y su familia, el margen de error se estreha. En esta situación no es posible tomar decisiones a la ligera. Esto es precisamente lo que les ocurre a muchos emprendedores que, llegado el momento, deben decidirse entre ser emprendedores pagados o a tiempo completo. Las dudas todavía son mayores cuando hablamos de empresarios noveles.

experimento

A través del Ministerio de Cultura nos llega una fórmula para poder hacer pruebas e ir aclarando ideas hacia la puesta en marcha de nuestro proyecto. Se trata de una herramienta denominada ‘Crea tu plan de negocios’, que es un completo simulador para emprendedores culturales. A través de una serie de pasos el programa nos ayuda a confeccionar una plan de empresa bastante detallado y a reflexionar sobre los conocimientos reales que tenemos del sector al que pensamos dirigir la iniciativa. En definitiva, de hacer ‘experimentos con gaseosa’, ya que la herramienta es gratuita.

La Dirección General de Pyme también cuenta con un programa similar en el apartado de ‘Herramientas para el emprendedor’. Tal y como ocurre en la inversión bursátil, donde existen infinidad de simuladores de bolsa, está bien hacer pruebas para mejorar y salir al mercado lo más preparado posible, pero también hay que ser consciente que una cosa son los experimentos y otra la cruda realidad del mercado. De otra forma, cualquier persona que haya jugado a videojuegos del estilo Sim City, Age of Empires o Roma podría afirmar que sería un gran alcalde, general de ejércitos o César, sin realmente estar siquiera cerca de serlo. Es decir, que el mundo real siempre depara sorpresas que ni el mejor programa informático es capaz de prever.

Pero tampoco se trata de mandar al traste estas herramientas, que sí pueden suponer un primer filtro para determinadas ideas que a priori parecen ‘perfectas’ pero que una vez plasmadas en el papel ya no lo son tanto. Además, siempre se puede aprender durante el proceso, sobre todo quienes se inician en este mundo del emprendimiento.

Imagen -  Jorge Franganillo

Un vivero de empresas ofrece instalaciones y servicios de apoyo a la creación de empresas a un precio reducido y de forma temporal. Los viveros tienen como objetivo favorecer y apoyar las nuevas iniciativas empresariales innovadoras en cada región y por lo tanto están dirigidos a todos los emprendedores con inquietudes de crear una empresa que genere empleo.GaleriaSanBlas2

Es posible que el emprendedor no tenga todos los conocimientos profesionales necesarios para poder montar una empresa, y me refiero a las cuestiones legales y jurídicas indispensables para poner en marcha un negocio o los trámites administrativos que implica mantener su iniciativa en funciamiento. Pero esto puede solucionarse buscando socios que complementen sus conocimientos o recurriendo al asesoramiento de profesionales especializados (gestorías, consultorías, asesoría jurídica, etc.), que el vivero pone a disposición de todos los empresarios en ciernes.

Los viveros ofrecen a los emprendedores oficinas amuebladas, salas de reuniones, salón de actos, servicio de reprografía y de comunicaciones. En definitiva, la mayoría de servicios que puede requerir una empresa, lo que los hace en cierto sentido similares a un parque empresarial. Además, cuentan con asesoramiento y apoyo técnico en el proceso de creación de la empresa, servicios de asesoría jurídica, fiscal, laboral y contable, así como asesoramiento empresarial en orientación del negocio, diseño de prototipos, protección intelectual e industrial de los productos, promoción de empresa, contratación de trabajadores…

Todos estos servicios también implican una serie de obligaciones por parte de la empresa. De esta forma , es necesario cumplir con unos requisitos que dependen de la comunidad autónoma. en la que reside. En términos generales, casi siempre deben ser empresas de nueva o reciente creación, con no más de 5 años y un plan de empresa que garantice la viabilidad económico-financiera del proyecto así como la generación de empleo.

Para poder formar parte de un vivero de empresa  lo más habitual será acudir al centro de estudios o universidad en la que se está estudiando o se ha estudiado o, en su defecto,  contactar con la cámara de comercio de su ciudad. Y es que ambas instituciones suelen ser las encargadas de desarrollar viveros de emrpesa.

Imagen - esmadrid.com

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El paso más complicado para cualquier emprendedor es decidirse a poner en práctica su idea. En los primeros pasos la mayoría compagina su trabajo por cuenta ajena con el desarrollo de que después deberá ser su negocio. Es en estas primeras fases donde hay que elegir la primera forma societaria bajo la que comenzar el proyecto y la mayoría se decanta establecerse como trabajador autónomo en lugar de crear una Sociedad Limitada (SL). ¿Es realmente la mejor opción? Lo cierto es que no hay una única respuesta y cada emprendedores debe analizar las ventajas e inconvenientes de cada una de las fórmulas.

Existen muchas diferencias entre constituirse como atónomo y crear una SL, empezando por los costes económicos y el tiempo que habrá que invertir en el papeleo, pero es que hasta la fiscalidad es diferente, así como las posibilidades de crecimiento de cada una de ellas. Antes precipitarnos en la elección conviene analizar las opciones de cada una y sus ventajas e inconvenientes.

En primer lugar, los trámites de constitución son ‘como la noche y el día’. Darse de alta como trabajador atuónomo es mucho más sencillo y menos costoso que constituir una SL. Se puede completar en una sola mañana. Los pasos son los siguientes: alta en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE), alta censal más opción del régimen fiscal (ambos se tramitan en la Agencia Tributaria, AEAT),  afiliación al Régimen Especial de Autónomos de la Seguridad Social (oficinas de la Seguridad Social) y la comuniación de apertura del centro de trabajo en caso de que fuera necesario.

Crear una Sociedad Limitada es bastante más complicado, como explican desde Gestionpyme. Primero hay que constituir la sociedad, adquirir una personalidad jurídica y seguir varios trámites hasta dar de alta la actividad. En este sentido, el primer documento necesario será el certificado de denominación social, que se obtiene en el Registro Mercantil Central, después habrá que firmar escritura pública de constitución, que se otorga ante notario por todos los socios integrantes de la sociedad y debe incluir los estatutos sociales, el sistema de administración y las aportaciones de capital que se realizarán, entre otros.  A continuación se liquidará el impuesto de transmisiones patrimoniales y actos jurídicos documentados y se solicitará el número de idenficicación fiscal (NIF). Por último, se inscribirá la empresa en el Registro Mercantil. Además, habrá que acudir a la AEAT para dar de alta a la empresa en el IAE y hacer la declaración cental.

Las diferencias son notables y aunque en los últimos años el proceso se ha agilizado, la realidad es que en términos de coste temporal los autónomos salen ganando, incluso ante opciones como las de las Sociedades Limitadas Nueva Empresa (SLNE), que en teoría se puede crear de forma telemática en menos de 24 horas. Y esta no es la única ventaja. Hacerse autónomo también es más barato que crear una sociedad. El capital inicial suele ser uno de los puntos críticos para cualquier emprendedor y aquí ‘no hay color’. Constituirse como autónomo tiene un coste cero, mientras que crear una sociedad mercantil requiere dinero. En el caso de las SL el capital mínimo es de 3.005,06 euros y de 3.012 euros para las SLNE.

La mayor ventaja de la SL frente a los autónomos estriba en la responsabilidad que asume el emprendedor. Para los autónomos no existe diferencia entre el patrimonio mercantil, es decir, de la empresa, y el personal. Responden de forma ilimitada a las deudas que contraigan por su actividad. En el caso de la SL y la SLNE la responsabilidad se limita al patrimonio de la empresa.

En cuestiones fiscales también existen diferencias a favor de la SL, ya que dispone de mayores posibilidades para desgravar los gastos derivados de su actividad. A la hora de tributar, los ingresos del trabajador autónomo computarán en el IRPF como beneficio de su actividad económica y el tipo de interés dependerá del tramo al que esté sujeto (cuantos más ingresos, mayo). Por su parte, la empresa tributa en el impuesto de sociedades a un porcentaje fijo del 25% en el caso de las pymes.

En la revista Emprendedores también analizan la cuestión incluyendo un elemento interesante, la posibilidad de capitalizar el paro para emprender. Es decir, cobrar de golpe la prestación por desempleo para iniciar una actividad por cuenta propia. El resultado es que con esta opción, nada desdeñable teniendo en cuenta el aumento del desempleo, emprender como empresario individual o autónomo es 1.650,06 euros más económico.

Al final, lo que muchos emprendedores se hacen es optar por la solución más sencilla y económica en sus comienzos, es decir, hacerse autónomos, y después constituir una SL cuando el negocio está más maduro.

Imagen – Marco Bellucci