• 22 de junio 2010
  • CONOCIMIENTO – Como emprender en Internet: 22 de Junio
  • Parque de Innovación de La Salle. .
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CONOCIMIENTO – Como emprender en Internet: 22 de Junio

con Jerome Engel, Gustavo Garcia Brusilovsky y David Martín



Financiarse a través de particulares

Sin ComentariosPublicado por Jose Trecet el 18 de Noviembre

A la hora de buscar financiación existen diferentes alternativas, como ya hemos visto en anteriores artículos. Las más comunes para acometer grandes proyectos son los bancos y entidades financieras, el capital riesgo o los llamados business angles. Sin embargo, no siempre van a ser necesarias importantes cantidades de capital. De hecho, en más de una ocasión lo que hará falta son pequeñas cantidades pero de forma más o menos inmediata.

Las necesidades de capital dependerán de la gestión de los flujos de caja que realice la empresa (algo que puede controlar el emprendedor), pero también de lo buenos pagadores que sean sus clientes (no siempre se puede controlar). Es relativamente común que la demora de un cliente en hacer frente a sus obligaciones deje a la empresa ‘al descubierto’ o simplemente que sea necesario una determinada cantidad para poder presentarse a un concurso o desarrollar un proyecto concreto. El problema es que cuando el dinero se necesita con urgencia las alternativas para conseguirlo se reducen.

euroLlegados a este punto, los organismos oficiales quedan complemente descartados, al igual que otras opciones como compañías de capital riesgo y en menor medida Business Angels. Las apuestas más seguras son bancos y tarjetas de crédito. El problema es que nos enfrentamos a préstamos en condiciones no demasiado ventajosas y en el caso de las tarjetas con un saldo limitado e intereses muy elevados. Además, las entidades financieras también necesitan un periodo para tomar su decisión.

La otra alternativa para el emprendedor es acudir a familiares, amigos, conocidos y a particulares en general. Se trata de una opción no demasiado extendida pero que tampoco se debe obviar. Se trataría de formalizar un préstamo del particular a la empresa con unas condiciones ventajosas para ambas partes. Este modelo de negocio es que sigue Comunitae, empresa pionera en préstamos entre particulares en España. Por una parte la empresa (o particular) se beneficia de unas condiciones de préstamo mejores que las del mercado, mientras que el prestamista recibe a cambio unos intereses mayores que los que le daría por ejemplo un depósito bancario.

Evidentemente no siempre será fácil encontrar a un particular con la cantidad de dinero que necesitamos y que además esté dispuesto a prestárnoslo, pero tampoco es imposible. Aunque pueda parecer un tanto insensible, los ‘recién parados’ son un buen objetivo, ya que en principio disponen del dinero del finiquito y si el plazo del préstamo no es demasiado largo (esto suele ser condición sin e qua non en casi todos los casos) podemos captar su atención.

En las condiciones actuales, un interés del 6-7% por un préstamo a uno o dos meses sería más que suficiente y en cualquier caso superior al mejor de los depósitos a corto plazo del mercado. Si finalmente nos decantamos por esta opción conviene dejarlo todo atado y conveniente reflejado en un documento por escrito para evitar problemas posteriores.

Imagen – Rexroof

El dinero no siempre es lo más valioso

Sin ComentariosPublicado por Jose Trecet el 05 de Noviembre

Si hay un elemento común en la mente de cualquier emprendedor este es el dinero. Bien sea por su escasez, su deseo de conseguirlo o siemplemente porque no tiene acceso a toda la cantidad que necesita. Además es lógico que sea así porque siempre esperamos obtener un retorno por nuestras inversiones y no hay mayor inversión que la emprender. El problema es que el dichoso capital suele ser el principal escollo la mayoría de las veces. “No tengo dinero luego no puedo emprender” es una de las quejas más repetidas junto con la variante “tengo X meses para que el negocio funcione o agotaré el capital”.

Evidentemente tanto el dinero como el tiempo resultan determinantes a la hora de emprender, pero quizás se les presta excesiva atención. En anteriores ocasiones ya comentamos el efecto limitador de ver el dinero como un bien finito (en térmimos de gastos) en lugar de hacerlo como un bien que se puede generar (en términos de ingresos). En una de las clases del Programa de emprendimiento tecnológico de Stanfrd abordan el tema a través de un curioso experimento que repiten cada año.

La premisa básica es la siguiente: si tuvieses cinco dólares y dos horas ¿Qué harías para obtener la mayor cantidad de dinero posible? Los resultados son sorprendentes y de lo más variado, pero como no conviene desvelar el final, lo mejor es decicarle seis minutos a ver el video, aunque un buen ejercicio sería tratar de dar nuestra propia respuesta antes de conocer las propuestas de los alumnos.

Este video también sirve como excusa para apuntar a las universidades y escuelas de negocio como fuente de conocimiento para emprendedores. La mayoría de centros estadounidenses ya ofrecen buena parte de sus recursos a través de la web de forma gratuita, sólo hay que dedicar algo de tiempo a buscar lo que más nos interese. El ecorner de Stanford, de donde proviene este video es un buen ejemplo.

Hacer dinero también es cuestión de práctica

Sin ComentariosPublicado por Jose Trecet el 30 de Octubre

¿Quien no conoce a alquien que considera ‘una máquina de hacer dinero’? No hace falta que se trate de un multimillonario, sino de una persona que es capaz de sacar partido a lo que hay alrededor suyo. Tampoco nos referimos sólo a las ventas, aunque muchas de estas personas suelen tener una especial capacidad comercial, pero pueden tener otras capacidades como detectar nuevos negocios, saber retirarse a tiempo o donde de gentes para hacer los contactos necesarios.

Al margen de sus capacidades, la mayoría de estas personas tienen algo en común: se adentraron en el mundo de los dinero01negocios muy pronto y ya entonces eran buenos comerciantes. Seguro que muchos de ellos eran de los primeros en proponer intercambios de cromos, o en apostar canicas, chapas y otros juguetes similares que a determinadas edades son lo más parecido al dinero. Después muchos lo completarían con encargos a familiares, hacer de canguros ocasionales, lavar coches… En definitiva, actividades que de una u otra forma estaban conectadas con el mundo empresarial y que les permitieron ir desarrollando habilidades de negociación, venta y de establecimiento de precios.

Por eso mismo ahora muchas de esas personas son excelentes negociadores o tienen una visión más amplia de lo que significa llevar un negocio. Y es que el emprendimiento también tienen su curva de aprendizaje y, lógicamente, cuanto antes se empiece mejor porque cuando llegue el momento se habrán acumulado más horas de vuelo y será más fácil desenvolverse con soltura.

Además, este tipo de personas también suelen independizarse económicamente antes que el resto, ya que ganan dinero como para ser autosufcientes. En este sentido, su mente también suele operar de forma diferente en términos de gastos e ingresos. En lugar de centrarse en los costes o los gastos que deben afrontar suelen encarar los problemas desde la perspectiva del dinero que deben hacer para poder mantener esa situación de independencia.

La diferencia, por muy nimia que pueda parecer, existe y sobre todo se deja sentir en una actitud más decidida.Dado que no tienen más opción que hacer dinero, invierten, gastan, contratan personal… para poder cumplir con esos objetivos de ingresos y beneficios.

Imagen – quinn.anya