• 22 de junio 2010
  • CONOCIMIENTO – Como emprender en Internet: 22 de Junio
  • Parque de Innovación de La Salle. .
  • Avda. Valdermarín 81, 28023, Madrid

CONOCIMIENTO – Como emprender en Internet: 22 de Junio

con Jerome Engel, Gustavo Garcia Brusilovsky y David Martín



Cómo hacer un plan de empresa

Sin ComentariosPublicado por Pablo el 27 de Mayo

Un plan de empresa, en ocasiones también llamado plan de negocios, es un documento donde se especifica una idea sobre una empresa que se quiere crear o que ya está creada. Se pone por escrito el propósito general de la empresa, el organigrama de la organización, la estructura de capital, la evaluación financiera, las fuentes de financiamiento, el personal necesario junto con su método de selección, la filosofía de la empresa, los aspectos legales, y su plan de salida.

Además debe tener estudios de mercado, técnico, financiero y de organización, incluyendo temas como los canales de comercialización, el precio, la distribución, el modelo de negocio, la ingeniería así como  la localización.

Por lo general este tipo de documento es creado por personas emprendedoras cuando tienen la intención de montar una empresa y se utiliza como guía así como para obtener financiación ya que los bancos podrían pedirlo.

El Plan de Empresa debe ser eficaz, ordenado, comprensible, breve y fácil de leer. Para conseguirlo se pueden seguir algunas normas como evitar en la medida de lo posible el argot técnico de difícil comprensión, ofrecer cifras y tablas fáciles de entender, estructurar el contenido de manera clara, no extenderse más allá de unas 20 páginas y usar un cuerpo de letra generoso, aunque sin exagerar.

Todo ello sin dejar fuera, eso sí, ni uno solo de los datos clave que el inversor ha de conocer que son la naturaleza del proyecto, producto o servicio, mercado, estrategia de desarrollo y la organización sin olvidarnos de los aspectos económicos.

Después de hacer una descripción detallada del producto, una explicación en profundidad de lo que en sí es el proyecto de empresa, referir un estudio detallado del mercado en el que la empresa se va a insertar. La estrategia de desarrollo es donde explicamos la política del producto, su precio y el marketing que conlleva así como su distribución. Además es necesario referir una estimación a corto y medio plazo de las ventas

Para finalizar es necesario hacer lo que se denomina un resumen ejecutivo, pero que deberán estar al comienzo del documento a modo de esquema. En un máximo de los páginas debe exporte una breve presentación de la empresa, descripción de la oportunidad de mercado detectada, una descripción del producto y de sus factores diferenciales, las ventajas de la tecnología utilizada, la presentación del equipo humano, el modelo de negocio y fuentes de ingresos previstas, el tamaño del mercado y potencial de crecimiento, las ventajas competitivas de la empresa y las previsiones de facturación a tres años vista.

Como hacer un plan de negocios

Sin ComentariosPublicado por Pablo el 25 de Febrero

Ayer abordábamos los viveros de empresas como fórmula para empezar un negocio. Al final del post incidíamos en que para las distintas administraciones admitieran la solicitud para poder acceder a estas ayudas es necesario hacer un plan de negocio, el elemento que centrará ahora nuestra atención.

plan de empresaEn teoría, un  plan de negocio es un documento que especifica qué es lo que se pretende iniciar y cómo se llevará a cabo. En él se expone el propósito general de una empresa, los estudios de mercado, técnicos, financieros y de organización, incluyendo los canales de comercialización, el precio, la distribución, el modelo de negocio, la ingeniería, la localización, el organigrama de la organización, la estructura de capital, la evaluación financiera, las fuentes de financiamiento, el personal necesario junto con su método de selección, la filosofía de la empresa, los aspectos legales, y su plan de salida. Parecen muchas cosas, pero no dejan de ser más que la base para asegurar que las cuentas cuadran y que el negocio saldrá adelante. Y por eso puede un buen plan de negocio puede ser incluso más importante que la propia idea.

Lo primero que debemos hacer es una descripción del negocio, es una idea básica de lo que vamos a hacer, indicar por qué es viable tu idea comercial, tu visión y misión corporativa, quien eres y que es lo que ofreces.

La segunda parte debe ser un posicionamiento. Aquí es necesario hacer referencia los estudios de mercado que hayamos realido, así como situar la empresa en ese contexto. Se trata de una de las partes más importantes del plan de negocios, ya que es la que determina si la idea que has tenido es buena de vedad (en principio) o no.

La tercera parte es la meramente económica: el presupuesto. Tienes que pensar los costes de todo lo que quieres hacer. Si es un producto, el coste del diseño, gastos de producción, distribución, etc. En caso de servicios debes incluir los gastos de consultoría, formación, preparación de material, etc. Además deberás tener en cuenta posibles retrasos de pagos o cualquier otra contingencia.

A continuación debes aclarar la estrategia y planes de ventas junto con una estimación de las mimas. En este punto es necesario aclarar las estrategias de marketing que vas a utilizar, como vas a hacer el lanzamiento del producto, cómo vas a hacer la distribución, principales formas de comunicación (tanto offline como online).

Por último tienes que poner un organigrama con los puestos. Debes tener en cuenta que las personas que vayan a integrar tu plantilla deben estar cualificadas para su puesto y que esas personas son capaces de hacer su trabajo con toda solvencia.

Una vez cerrado el plan de negocios sólo queda esperar a ver si la administración acepta la solicitud y, aunque no lo haga, por lo menos contarás con unas bases sólidas sobre las que poner en marcha el proyecto, dentro o fuera del vivero de empresas.

Imagen -  Philippe Put

¿Hacia dónde se dirige la empresa? ¿En qué mercados quiere estar a corto y largo plazo? ¿Cómo se va a ampliar la base de clientes? Todas estas preguntas deben encontrar su respuesta en lo que se conoce como el plan estratégico, que en teoría sirve para marcar los objetivos de la compañía y cómo lograrlos. En los ámbitos de la alta gestión empresarial se concede la máxima importancia a este documento, que se podría definir como la hoja de ruta de la empresa hacia el éxito (o por lo menos lo que esa compañía considere como exitoso).

La mayoría de las grandes multinacionales no conciven su desarrollo sin un plan estratégico, pero conviene cuestionarse si ocurre lo mismo con las pyme y las empresas de nueva creación. ¿Tan imprescindible resulta un plan estratégico profesional? y, sobre todo, ¿Merece la pena invertir el tiempo que requiere su creación? Lo cierto es que en este caso la respuesta no está del todo clara. Quizás todo se deba a un error de forma y de formación, ya que la mayoría de ejemplos, consejos y fórmulas para desarrollar un plan estratégico tradicional están enfocados hacia la gran empresa y no siempre se pueden aplicar entornos más reducidos.

En este sentido, puede ser importante contar con un plan de negocios, siempre que este se adapte a la realidad de la empresa, su tamaño y sus recursos. De nada sirve elaborar un plan estratégico y de negocios perfecto si después no se disponen de los medios para ejecutarlo o si está del todo alejado de las posibilidades de la empresa.

Este problema se puede extrapolar a otros ámbitos de la empresa. Uno de los más ilustrativos es el de la publicidad y marketing. Una de las recomendaciones más repetidas es que en tiempos de crisis hay que mantener (sino aumentar incluso) la inversión en este área. Se trata de una afirmación que puede ser útil para una multinacional, pero no para una pyme con un presupuesto mucho más ajustado y que por lo tanto debe ser más selectiva en sus inversiones. Lo mismo sucede con otros cientos de estrategias de marketing que difícilmente pueden traspasarse con éxito al mundo de los emprendedores.

Redes sociales, tarjetas de visita, publicidad online, marketing viral… son herramientas muy válidas, pero no todas se pueden adaptar a las necesidades de una pyme y mucho menos a su presupuesto. Por fortuna, muchas de estas herramientas son gratuitas o semi-gratuitas. Es decir, no supondrán un saldo negativo para la cuenta de resultados, pero también conviene contabilizar el tiempo y los recursos que hará falta dedicar -algo que ya abordamos en un post anterior-.

Pero retomando la cuestión del plan estratégico y por extensión del plan de negocios, siempre será conveniente contar con uno, pero adaptado a la realidad y los objetivos de la empresa. Un pyme no siempre necesitará un documento profesional y puede que le baste con un esbozo a modo de guía. De hecho, hay multitud de proyectos que comenzaron sólo con una idea, sin demasiada planificación y que hoy en día son grandes multinacionales… Eso sí, también hay que ser consciente de que en el momento de buscar financiación posiblemente sí sean necesarias estas herramientas para poder convencer al socio capitalista, pero hasta entonces, bien puede valer sólo una idea y un objetivo no tan profesional y concreto.